Conociendo a Anilu
  • 15 agosto, 2017

Ana Luisa Lozada Hernández tiene 22 años y viene de Coatepec, Veracruz, México. Es Licenciada en Dirección y Administración de Empresas y también es la dueña de un pequeño negocio llamado “La descarada” que vende joyería artesanal. 

La multifacética Anilu (como le gusta que le digan) llegó la Fundación en el marco de un acuerdo con AIESEC. Nos cuenta que a ellos los conoció por referencias de amigos y compañeros que ya habían tenido experiencias con la asociación y, siguiendo sus recomendaciones, decidió aplicar.

Anilu estaba buscando prácticas en distintos países donde pudiera desarrollar su potencial; finalmente la lista se acotó a Costa Rica y Uruguay pero la propuesta de la Fundación fue la que más la atrajo porque era “muy desafiante, la que sentía que más me podía ayudar a desarrollarme y al estar aún más lejos de mi país me iba a ayudar a crecer de manera personal”.

Al consultarle sobre su visión respecto al ecosistema emprendedor en América Latina, esto nos comentaba:

“Creo que el emprededorismo ha enlazado a Latinoamérica de una gran manera, ahora se han roto barreras de conocimiento y cooperación. Las startups y los emprendedores buscan  generar un impacto no sólo en su país si no también en otros, llevando así el bienestar a más de un lugar. Creo que es importante continuar fomentando la vida emprendedora ya que gracias a ella podemos acceder a innovación constante y herramientas de gran utilidad que parecen rebasar al tiempo en el que nos encontramos.”

Su rol en la Fundación es el de Asistente de Coordinación y se encarga de dar seguimiento a los emprendimientos que están siendo incubados en #daVinciLabs así como a los que quieren ingresar.

Contaremos con ella hasta finales de septiembre ya que llegó a Uruguay a principios de julio y su pasantía dura tres meses.

Cuando vuelva a su ciudad le gustaría poder aplicar todo lo que está aprendiendo acá y fomentar la cultura emprendedora porque cree que en algunas zonas el emprendedorismo sigue estando muy estancado. Sin duda quiere seguir involucrada en el ecosistema y en todo lo que tiene que ver con innovación, pero antes de pegar la vuelta dice que quiere recorrer un poco más el interior de Uruguay y los países vecinos.

Nos cuenta que no conocía Uruguay, de hecho es su primera vez en el Sur y es muy diferente a lo que está acostumbrada: tanto su ciudad natal Coatepec, como Ciudad de México, donde estudió, son lugares muy ajetreados. Por esto dice que Montevideo le resultó muy tranquilo y “hay menos presión en las personas”. Dice que eso le ha gustado mucho, pero lo que más le ha gustado son los atardeceres (cabe destacar que desde nuestra sede en CoWork tenemos una vista privilegiada 😉 ). Por otro lado, lo que menos le gustó es el frío… ¡justo le tocó venir en invierno!

Es un placer contar contigo, Anilu y te esperamos en verano para que te saques las ganas de conocer el calor uruguayo!

 

 


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